La fórmula simple
Después multiplicas por el precio del kWh y obtienes una referencia rápida del coste mensual.
Ejemplo claro
Un radiador de 1.500 W usado 5 horas al día durante 30 días da:
- 1.500 x 5 x 30 = 225.000 Wh
- 225.000 / 1000 = 225 kWh al mes
Si pagas 0,15 EUR/kWh, serían unos 33,75 EUR. Si pagas 0,20 EUR/kWh, subiría a 45 EUR.
Qué cambia el resultado real
- Potencia: no gasta igual uno de 800 W que uno de 2.000 W.
- Horas: en calefacción, el hábito pesa muchísimo.
- Aislamiento: una estancia fría obliga a mantenerlo más tiempo.
- Termostato: usarlo con cabeza cambia bastante la factura.
Por qué parece que “gasta muchísimo”
Porque los radiadores eléctricos suelen trabajar con potencias altas y se usan en meses donde además coinciden más horas de encendido. El aparato no engaña: simplemente cada hora suma bastante más que un dispositivo pequeño de uso continuo.
Qué revisar antes de comprar uno
Antes de decidir, conviene mirar:
- potencia nominal del equipo,
- tamaño de la estancia,
- horas reales de uso,
- si lo usarás como apoyo puntual o como calefacción principal.
FAQ rápida
¿Un radiador de bajo consumo cambia la fórmula?
La lógica de potencia, horas y kWh sigue siendo la misma. Lo importante es cuánta energía eléctrica acaba usando en la práctica.
¿Compensa usarlo solo para una habitación?
Puede tener sentido si se usa de forma contenida y en una estancia concreta, pero conviene medir horas reales y no solo sensaciones.
¿El termostato ahorra?
Bien usado, ayuda a evitar horas de funcionamiento innecesarias y mejora el control del gasto.
Qué hacer ahora
Si quieres bajar esta duda a números tuyos, mete la potencia de tu radiador y tus horas de uso en la calculadora de consumo.